
The Lycra Company, fabricante multinacional de tejidos elásticos, se acogió el martes al Capítulo 11 de la Ley de Quiebras en Houston, Texas, con el objetivo de reducir su deuda en 1.200 millones de dólares.
Según consta en los documentos judiciales a los que accedió Reuters, los acreedores de la compañía acordaron proporcionar 75 millones de dólares en nueva financiación y condonar la mayor parte de su deuda existente, que asciende a 1.530 millones de dólares. La compañía afirmó que la reestructuración no afectará a sus operaciones de fabricación, clientes, proveedores ni empleados.
Para ello, Lycra declaró contar con el apoyo casi unánime de sus acreedores para una reestructuración «preacordada», y espera salir de la quiebra en un plazo de 45 días.
La empresa Lycra Company, con sede en Wilmington, Delaware, llevaba años con dificultades financieras tras su adquisición en 2019 por la empresa textil china Ruyi Textile and Fashion International Group Limited, según consta en los documentos judiciales.
Reuters recordó que los acreedores se hicieron cargo del negocio en 2022 después de que la empresa incumpliera con sus obligaciones de deuda, pero, según la propia empresa, su rendimiento siguió siendo inferior al esperado debido a la disminución de la demanda, la creciente competencia de productos genéricos de spandex de menor precio, los impredecibles aranceles estadounidenses y los litigios pendientes con sus antiguos propietarios en China.
La empresa, fundada en 1958 como parte de DuPont de Nemours Inc., fue la pionera en la producción de spandex y sigue siendo una de las empresas líderes mundiales en innovación en este sector. Cuenta con ocho plantas de fabricación, tres laboratorios de investigación y once oficinas en Norteamérica, Europa, Asia y Sudamérica, con 2000 empleados en todo el mundo.
