
El grupo italiano de lujo Prada renovó y amplió su tienda histórica en el corazón de Milán para estrechar lazos con sus clientes más adinerados y atraer a nuevos compradores, según declaró a Reuters su consejero delegado, Andrea Guerra.
Prada ya contaba con tiendas de moda masculina y femenina en la Galleria Vittorio Emanuele de Milán, la elegante galería comercial del siglo XIX. La de mujer incluso está en la ubicación original de la boutique Fratelli Prada.
Ahora la maison ha renovado ambos establecimientos y los ha conectado mediante un túnel subterráneo que, el martes, albergó bolsos de Prada bañados en plata reinterpretados por el artista británico Damien Hirst, así como el vestido de fiesta «Chandelier» que lució Carey Mulligan en la adaptación cinematográfica de «El gran Gatsby» dirigida por Baz Luhrmann.
Cómo es el nuevo complejo de Prada en Milán
El complejo, que también conecta con la pastelería Marchesi, propiedad de Prada y situada junto a la tienda de hombre, incluye una sala de exposiciones permanente, un espacio para compras altamente personalizadas con cita previa y un departamento para celebrar cenas privadas y eventos especiales.
«Es una forma de mostrar nuestro ADN, nuestras raíces, nuestra manera de pensar y nuestro punto de vista», afirmó Guerra.
Prada espera que el complejo, que abarca ocho plantas, genere unos ingresos anuales de 100 millones de euros, añadió. La compañía, cuyas ventas ascendieron a 5.700 millones de euros el año pasado, no reveló el importe de la inversión.
El plan de Prada para enfocar en sus clientes más ricos

Según Reuters, esta apertura se produce en un momento en que los grupos de lujo se centran cada vez más en sus clientes más adinerados, quienes siguen gastando a pesar de la desaceleración general del sector, y en el que la demanda se desplaza hacia las experiencias.
«La vertiente ‘experiencial’ de la tienda, el espacio donde recibimos a nuestros clientes, ha cobrado mayor importancia», señaló Guerra, refiriéndose no solo a los espacios privados, sino también a lugares como el Prada Caffè. «Hemos abierto ‘departamentos’ en muchas ciudades del mundo y, sin duda, los abriremos en las 25 capitales más importantes del planeta», agregó.
Al tiempo que mima a sus clientes más exclusivos, Prada seguirá intentando atraer a compradores aspiracionales mediante artículos a precios de entrada, los cuales pretende mantener relativamente estables, concluyó Guerra.
